Dado Ginestet de Ediciones En la Claridad de la Noche y Diana Pobletjueves, octubre 16, 2008
miércoles, octubre 01, 2008
ANDREA SÁNCHEZ BOZ y RUBÉN VEDOVALDI
jueves, septiembre 18, 2008
de Pétalos y Espada - Diana Poblet

Mi último libro de poemas se llama: de Pétalos y Espada, está siendo posible por Ediciones En la Claridad de la Noche; con el diseño de tapa de Marina Ginestet,y el dibujo de la espada realizado por Emanuel Ginestet.
Todo ello acompañado por el trabajo invaluable de mi compañero de vida Dado Ginestet,quien es el Editor y Corrector de Estilo, entre otras tantas maravillas.
A ellos, Gracias por acompañar aunque no siempre los vientos hayan sido favorables y en el medio hayan quedado risas y neurastenias sólo, para la anécdota.
Como verán, este libro, aunque sólo figure yo; tiene muchos autores.
diana poblet -
martes, septiembre 16, 2008
lunes, septiembre 08, 2008
Cábala

Junto clavos oxidados,
salgo con pie izquierdo,
uso el mismo perfume,
amo la música,
atardecer en el mar
y amanecer en la montaña,
atesoro caracoles
amatistas y lapislázulis,
llevo siete poemas:
uno de Bernárdez
tres de Benedetti
uno de Vouilliat
dos de Neruda,
acostumbro amar para siempre,
regalo besos al llegar,
y abrazos sin reproches,al partir.
© diana poblet -
martes, agosto 05, 2008
MARTÍN y MICAELA, en su nombre ¡FELIZ DÍA a todos los NIÑOS del mundo!

Madrugada de la espera
antena luminosa
remanso de mis palabras
ternura que aún gorjea
íntegro avatar
nobleza a revelar
Maga de las emociones
inmensidad pequeña
cofre que resguarda las raíces
arco iris de mi otoño
elegida por el bosque
luminosa sin luciérnagas
andariega de soles y paredes con crayón
© diana poblet -
viernes, julio 18, 2008
martes, julio 08, 2008
Abuelo Pablo - Imagen de Leticia Tarragó, Mexico

Abuelo Pablo
Te dejé olvidado entre lápices de colores muy usados
y un nido de horneros deshabitado
ahí estarás protegido de tormentas viejas
y poemas nuevos
para siempre tuyos los pasos de mi infancia
los maceteros de malvones rojos
y el perfume dulce de violetas invasoras
en ese jardín eterno adonde moriré niña y saltando a la soga
recogiendo hojas de laurel para la salsa de tomates
corriendo incansablemente a los patos.
Aún me observas
encendiendo eternamente la pipa
tras los anteojos redondos y dorados
flamean al viento tus bombachas de campo
permaneces
atornillado al suelo por tus alpargatas negras.
Mi tiempo es mentira
aún estás ahí
enseñándome a tomar mate amargo y a montar
mientras la Patagonia se desenrosca en mi pelo
y un caballo que no entiende de linajes
me vuelve a arrojar cerca de la tranquera
ilustrando tu iracundia
no fuera cosa que se rompiera tu muñeca
y su mágica sonrisa de chocolate.
Ninguna mano tan enorme
ningunos ojos tan claros
ningún silencio tan palabra.
Ningún abuelo en tu sillón
donde reinabas mi infancia.
Antiguo rey de corazones.
y un nido de horneros deshabitado
ahí estarás protegido de tormentas viejas
y poemas nuevos
para siempre tuyos los pasos de mi infancia
los maceteros de malvones rojos
y el perfume dulce de violetas invasoras
en ese jardín eterno adonde moriré niña y saltando a la soga
recogiendo hojas de laurel para la salsa de tomates
corriendo incansablemente a los patos.
Aún me observas
encendiendo eternamente la pipa
tras los anteojos redondos y dorados
flamean al viento tus bombachas de campo
permaneces
atornillado al suelo por tus alpargatas negras.
Mi tiempo es mentira
aún estás ahí
enseñándome a tomar mate amargo y a montar
mientras la Patagonia se desenrosca en mi pelo
y un caballo que no entiende de linajes
me vuelve a arrojar cerca de la tranquera
ilustrando tu iracundia
no fuera cosa que se rompiera tu muñeca
y su mágica sonrisa de chocolate.
Ninguna mano tan enorme
ningunos ojos tan claros
ningún silencio tan palabra.
Ningún abuelo en tu sillón
donde reinabas mi infancia.
Antiguo rey de corazones.
© diana poblet -
martes, julio 01, 2008
ELLOS

Que saben de mí todos mis amantes.
Que soslayan sobre mi piel enmudecida.
Qué murmuran revolviendo café y nubes sobre volcanes fumantes.
Qué secreto silbará el abedul recostado en mi espalda.
Qué sueño erótico sonrojó las venas del coihue sacudiéndole hasta el tronco.
Qué sol y qué luna fotografiaron mi desnudo más logrado.
Qué bosque de arrayanes me recostó aquella tarde sobre la hierba incendiando mi túnica ocre.
Fusión inexplicable.
Qué modo perturbador ideó el bosque para siempre, poseerme.
© diana poblet -
miércoles, junio 04, 2008
lunes, mayo 19, 2008
Martín, el matador

Martín, el matador
Qué estarás pensando
Qué imaginarás en el mundo angosto de tus dominios
Qué hormiga distraerá tu rabieta inconclusa
Cuál sería tu lágrima más lograda
No olvides el éxito de tus reclamos
Ni abandones tu protesta
Que no te convenzan con dulces ni barriletes
Uno sabe que el camino exacto
Incluye además, regresos
Palpita los goles (aunque otra sea la camiseta)
Que todos comprendan la gravedad de mi estado
Aguante esa mirada matadora
conteniendo al universo todo.
Tengo un nieto en los ojos.
Qué estarás pensando
Qué imaginarás en el mundo angosto de tus dominios
Qué hormiga distraerá tu rabieta inconclusa
Cuál sería tu lágrima más lograda
No olvides el éxito de tus reclamos
Ni abandones tu protesta
Que no te convenzan con dulces ni barriletes
Uno sabe que el camino exacto
Incluye además, regresos
Palpita los goles (aunque otra sea la camiseta)
Que todos comprendan la gravedad de mi estado
Aguante esa mirada matadora
conteniendo al universo todo.
Tengo un nieto en los ojos.
© diana poblet -
miércoles, mayo 07, 2008
El solitario
foto del viejo puente Viedma- Patagones de Olga RicciEl solitario
Tu mano me desplaza hacia la izquierda de los sentidos. Temo caer sin encontrar lo mullido de tus brazos y su eje de nido exiliando cataclismos.
En el cordón de la vereda mis ojos lustran adoquines.
Comienza a caer la lluvia agobiando gorriones, se inunda esta tarde de jazmines sin esquina. Mi piel celebra resquebrajando imágenes de ausencia. La avenida encharca sus bordes grises, empapada en solitario abarajo una lágrima disfrazada de gota para dar de nuevo las cartas.
Tu mano me desplaza hacia la izquierda de los sentidos. Temo caer sin encontrar lo mullido de tus brazos y su eje de nido exiliando cataclismos.
En el cordón de la vereda mis ojos lustran adoquines.
Comienza a caer la lluvia agobiando gorriones, se inunda esta tarde de jazmines sin esquina. Mi piel celebra resquebrajando imágenes de ausencia. La avenida encharca sus bordes grises, empapada en solitario abarajo una lágrima disfrazada de gota para dar de nuevo las cartas.
© diana poblet -
lunes, abril 21, 2008
Poema fotográfico con foto de Olga Ricci

Poema fotográfico
..............................a olga ricci
Te he guardado en un arcón,
entre relicarios y discos viejos
tendrás por compañeros:
un atardecer púrpura que se ahogará en el Pacífico
un arco iris custodiando montañas de aguaceros repentinos
un duende olvidadizo que a veces sopla poemas
un libro de magia para enhebrar estrellas huérfanas
una luna fisgona enredada entre los cables
caracoles ensordecidos de mar
una costa de amarillos alamos de milicia perfecta
tus patos Jesucristo caminando sobre el agua
para preservar milagros guardé también tu cámara de fotos
y tu risa cantarina para ahuyentar polillas.
Será una platea de lujo, reservada
para que tu poesía fotográfica impregne mis ojos
el día que la Dama de negro desconecte mis soles.
© diana poblet -
..............................a olga ricci
Te he guardado en un arcón,
entre relicarios y discos viejos
tendrás por compañeros:
un atardecer púrpura que se ahogará en el Pacífico
un arco iris custodiando montañas de aguaceros repentinos
un duende olvidadizo que a veces sopla poemas
un libro de magia para enhebrar estrellas huérfanas
una luna fisgona enredada entre los cables
caracoles ensordecidos de mar
una costa de amarillos alamos de milicia perfecta
tus patos Jesucristo caminando sobre el agua
para preservar milagros guardé también tu cámara de fotos
y tu risa cantarina para ahuyentar polillas.
Será una platea de lujo, reservada
para que tu poesía fotográfica impregne mis ojos
el día que la Dama de negro desconecte mis soles.
© diana poblet -

jueves, abril 17, 2008
Las manos - con fotografía de Olga Ricci
domingo, marzo 23, 2008
Negación - autoFografía Emanuel Ginestet-
autoFotografía Emanuel GinestetQue no me acampe la ausencia
que prosiga desconocido el “te extraño”
que no acampe la nostalgia
que no extiendan sus literas en mi territorio
que no garúe mi poema
sin fogata ni café que no me acampen
que destelle ese universo naciente
de sembrar tu mano en mi almohada
abordaje marino ventisca y roble
Que no me acampe tu ausencia
que fusilemos la noche
templada en luz mi palabra .
© diana poblet -
jueves, marzo 06, 2008
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