domingo, julio 20, 2008


Amigos,
mi palabra no sería posible sin ustedes...

martes, julio 08, 2008

Abuelo Pablo - Imagen de Leticia Tarragó, Mexico


Abuelo Pablo


Te dejé olvidado entre lápices de colores muy usados
y un nido de horneros deshabitado
ahí estarás protegido de tormentas viejas
y poemas nuevos
para siempre tuyos los pasos de mi infancia
los maceteros de malvones rojos
y el perfume dulce de violetas invasoras
en ese jardín eterno adonde moriré niña y saltando a la soga
recogiendo hojas de laurel para la salsa de tomates
corriendo incansablemente a los patos.
Aún me observas
encendiendo eternamente la pipa
tras los anteojos redondos y dorados
flamean al viento tus bombachas de campo
permaneces
atornillado al suelo por tus alpargatas negras.
Mi tiempo es mentira
aún estás ahí
enseñándome a tomar mate amargo y a montar
mientras la Patagonia se desenrosca en mi pelo
y un caballo que no entiende de linajes
me vuelve a arrojar cerca de la tranquera
ilustrando tu iracundia
no fuera cosa que se rompiera tu muñeca
y su mágica sonrisa de chocolate.
Ninguna mano tan enorme
ningunos ojos tan claros
ningún silencio tan palabra.
Ningún abuelo en tu sillón
donde reinabas mi infancia.
Antiguo rey de corazones.



© diana poblet -

martes, julio 01, 2008

ELLOS




Que saben de mí todos mis amantes.
Que soslayan sobre mi piel enmudecida.
Qué murmuran revolviendo café y nubes sobre volcanes fumantes.
Qué secreto silbará el abedul recostado en mi espalda.
Qué sueño erótico sonrojó las venas del coihue sacudiéndole hasta el tronco.
Qué sol y qué luna fotografiaron mi desnudo más logrado.
Qué bosque de arrayanes me recostó aquella tarde sobre la hierba incendiando mi túnica ocre.
Fusión inexplicable.
Qué modo perturbador ideó el bosque para siempre, poseerme.


© diana poblet -